SERVIDOR PÚBLICO AGREDE A SU ESPOSA Y PRESUME PROTECCIÓN DEL ALCALDE

>> Christian Nava Pérez, encargado de ventanilla única en Tesorería Municipal intimida a su conyugue amparado en la relación con Javier Velázquez Vallejo; primero le pidió el divorcio, luego se arrepiente y con amenazas y patadas le pide que regrese con él.

Redacción Libertad

Poza Rica, Ver.- El servidor público municipal Christian Nava Pérez, quien se desempeña como Encargado de Ventanilla Única en la Tesorería Municipal, el pasado fin de semana acudió a la casa de su aún esposa en evidente estado de ebriedad para pedirle que volviera con él, pero ante la negativa éste la jaloneó con insistencia hasta soltarle unas bofetadas a quién le había solicitado semanas antes el divorcio, ya que el sujeto tenía una nueva relación sentimental.
Por tales golpes la agredida optó por correrlo de su domicilio; mientras le advirtió que le llamaría a la policía con empujones logró cerrarle la puerta. Sin embargo, Nava Pérez no se retiró y continuó agrediéndola verbalmente hasta llegar a patear en repetidas ocasiones la puerta para que le abriera.
Familiares de la dama, quienes la incitan a denunciar ante la Fiscalía expusieron los hechos y comentan que ella tiene miedo pues mientras el sujeto pateaba la puerta le gritaba que era muy influyente y tenía todo el respaldo del Alcalde (Francisco Javier Velázquez Vallejo).
Aseguran que la víctima intentó calmarlo en varias ocasiones con la advertencia de llamarle a la policía pero el funcionario municipal le contestaba que se la llevarían detenida a ella porque él conocía al comandante Hugo Contreras a quien le ha hecho muchos favores.
Añaden que el sujeto lanzó diversas amenazas afirmando que ahorita ellos (Gobierno Municipal) tenían todo el poder y que nadie les hacía nada, mientras que la fémina se encontraba angustiada, intimidada y crisis nerviosa por el lapso de casi una hora, hasta que el agresor recibió una llamada que lo hizo retirarse.
Los familiares de la dama piden la intervención de las autoridades ya que afirman que la víctima sufre mucho miedo y más porque los fines de semana acostumbra el agresor a embriagarse y corre el riesgo de que otra vez la visite y le ocasione un daño peor.
Piden que tanto las autoridades municipales como judiciales intervengan en este hecho, no solo para que lo corran del trabajo sino para que se le fijen límites, medidas precautorias y protección a la víctima.(03/Oct/2019)
Please follow and like us:
error

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *