Jubilados petroleros reafirman su legado en desfile del 18 de marzo

>> Llamado a preservar la memoria histórica y el reconocimiento social.

Redacción Libertad

Poza Rica, Ver.– Con paso firme y en medio del reconocimiento ciudadano, el Departamento de Trabajadores Petroleros Jubilados de la Sección 30 del S.T.P.R.M. tuvo una destacada participación en el desfile cívico del 18 de marzo, conmemorativo al 88 aniversario de la Expropiación Petrolera de México.

Encabezados por su dirigente departamental, Javier Inés Ramos Juárez, los jubilados petroleros recorrieron el bulevar central de la ciudad, dejando en claro que su presencia no es solo simbólica, sino un recordatorio vivo del papel fundamental que desempeñaron en la construcción de la industria energética nacional.

Durante el recorrido, se destacó que para quienes dedicaron su vida a Petróleos Mexicanos, marchar representa mucho más que cumplir con un acto cívico: es reafirmar su identidad como protagonistas de una etapa clave en la historia del país, siendo las manos que operaron la infraestructura que sostiene la soberanía energética de México.

El contingente evocó también el legado del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, cuya decisión histórica en 1938 marcó un antes y un después en la independencia económica de la nación. Su caminar por Poza Rica simbolizó la continuidad de esa lucha y el peso de una historia que sigue vigente.

Más allá del desfile, la participación de los jubilados envía un mensaje claro de utilidad pública y conciencia social: la necesidad de preservar la memoria histórica, reconocer el trabajo de generaciones pasadas y garantizar condiciones dignas para quienes hoy dependen de prestaciones como pensiones y apoyos sociales.

Su presencia también busca sensibilizar a las nuevas generaciones sobre el valor del esfuerzo humano detrás de la riqueza petrolera, recordando que el verdadero patrimonio del país no solo está en el subsuelo, sino en décadas de trabajo bajo condiciones adversas.

El desfile se convirtió así en un acto cargado de simbolismo que trasciende la celebración, consolidándose como una manifestación de identidad, memoria y resistencia social por parte de quienes forjaron una de las industrias más importantes de México.