Tradición con 156 años es declarada Patrimonio Cultural en Coatzintla

>> Esperan más de 5 mil visitantes para la edición 2026.

Coatzintla, Ver. — La emblemática Carrera de los Judíos, una de las tradiciones más arraigadas del municipio, fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por el Cabildo, consolidándose como una de las expresiones de identidad más importantes de la región.

El anuncio fue realizado por el alcalde Jorge Adrián Alanís Monterrubio, quien destacó en rueda de prensa que esta celebración, con origen en 1869, representa no solo una manifestación de fe, sino un legado histórico que ha sido transmitido de generación en generación.

“Más que un evento, es parte de nuestra historia viva”, subrayó el alcalde al enfatizar que este reconocimiento busca preservar, proteger y fortalecer una tradición profundamente vinculada a la identidad de Coatzintla.

EVENTO CON IMPACTO CULTURAL Y ECONÓMICO

La Carrera de los Judíos se celebra durante la Semana Santa, congregando a participantes y visitantes en un recorrido lleno de simbolismo, devoción y energía. Este año, el evento se realizará el próximo sábado 4 de abril, partiendo del Palacio Municipal y culminando en el parque Fabio Altamirano.

El munícipe dijo que se espera la asistencia de más de 5 mil visitantes, lo que representa un impulso significativo para la economía local, ya que comerciantes, artesanos y emprendedores tendrán espacios para ofrecer sus productos.

SEGURIDAD Y ORGANIZACIÓN

Asimismo, Jorge Alanís remarcó que se implementarán operativos especiales para garantizar la seguridad de asistentes y participantes, así como medidas de vialidad para facilitar el desarrollo del evento.

IDENTIDAD QUE TRASCIENDE GENERACIONES

Por su parte, integrantes de la tradicional Comparsa de Judíos coincidieron en que esta celebración no solo es una expresión religiosa, sino un símbolo de orgullo colectivo que ha resistido el paso del tiempo.

Con esta declaratoria, la Carrera de los Judíos no solo se mantiene vigente, sino que se fortalece como patrimonio cultural y motor de cohesión social, proyectando a Coatzintla como un referente de tradición, historia y participación comunitaria.

Porque en Coatzintla, esta carrera no es solo un recorrido: es memoria, fe y orgullo que se transmite de generación en generación.