Columna Visión de Líder
Por Angel Pablo Reyes
Además de los resultados adversos obtenidos de su partido, la desinformación que le hacen saber a la gobernadora Rocío Nahle García, para justificar la derrota, la ha motivado no solo a externar que no trabajará con ciertos alcaldes, sino a poner barreras y alejarse de Poza Rica.
Prueba de esto es la afirmación de la mandataria estatal de que la planta de fertilizantes iniciará en Coatzintla y su reciente convocatoria a la delegación regional de la CMIC, que tiene su sede en Poza Rica, a sesionar en Tuxpan el pasado viernes 13.
Sin embargo, bueno sería para la Gobernadora reflexionar que el principal responsable es el dirigente de su partido, a quien también le benefician las “teorías de conspiración”.
Esteban Ramírez Zepeta, no tiene valor para asumir como suya la derrota a nivel estatal y convenientemente los rumores que le ponen nombre de personajes de la región, le favorecen.
Lo que se hizo mal antes de campaña, no lo pudo remediar después y para empezar, Ramírez Zepeta está pagando el haber roto alianzas con el Partido del Trabajo a quien solo le ofertó la “pichurrienta cifra” de encabezar 22 municipios de los 212, cuando solo pedían 32.
El mejorar la oferta del “partido poderoso” hacia el partido “chiquito”, le habría permitido ganar varios municipios; con facilidad Poza Rica, no dejar dudas en Papantla y mejorar la competencia en Tihuatlán.
Además de esto, el líder estatal de MORENA, tampoco “designó candidaturas de cohesión”, más bien “imposiciones de división”, las cuales no remedió con planillas nutridas de liderazgos representativos.
Y vuelvo a citar Poza Rica, donde resultado de lo anterior, la participación ciudadana fue del 39%, cayendo 20% menos que en el 2024 cuando se consiguió 59%, es decir, 29 mil votos de una lista nominal de 146 mil electores, no votaron.
¿Y de quien eran esos votos?, era morenistas que si participaron hace apenas un año, pero el domingo primero de junio no salieron a votar.
Mas allá de un fraude, el abstencionismo morenista derrotó al partido, porque resulta que con la mitad de esos votos que no salieron, hubieran arrasado. Toda vez que el resto de los partidos -a excepción del PRI que perdió poco más de 3 mil-, el PAN, PT e incluso, MC como partido ganador, apenas incrementaron unos miles de votos (los naranjas poco más de 6 mil).
La gente sencillamente no salió a votar por MORENA porque el modelo brigadista distribuyendo panfletos ¿fracasó!, pasearse por las calles con chaleco guinda ¡no sirvió! y la coacción de los programas sociales ¡tampoco tuvo éxito!.
Esto es el reflejo de una dirigencia insostenible, que no inspira, no convoca, no suma y bien haría en renunciar, por dignidad.
Respecto a la desinformación, que incluso la gobernadora replicó en rueda de prensa, resulta muy conveniente para el gran perdedor. Esta “teoría de conspiración” donde tres presos políticos del gobierno de Cuitláhuac (José Manuel del Río Virgen, Goyo Gómez y Rogelio Franco), coincidieron en la cárcel para orquestar la gran debacle de MORENA y conseguir los triunfos de Movimiento Ciudadano en Papantla, Poza Rica y Tihuatlán, derrotando a toda la fuerza del Estado MORENISTA, resulta hasta de risa.
La gobernadora no debe creer en más “cuentos chinos”, la realidad es que en política el “enemigo de mi enemigo es mi amigo” y MORENA en Veracruz ha generado muchos enemigos por todos lados ante su incapacidad de unificar.
Marginar a Poza Rica y Tihuatlán, por los triunfos naranjas es sumarse de enemigos a más Pozarricenses y Tihuatecos, y ¡cuidado!, porque no será una “teoría de conspiración”, sino una realidad que seguir soslayando a esta región creará las condiciones para qué en el 2026, nuevamente los ciudadanos hablen en las urnas.
Lo entiendan sus asesores o no, Poza Rica es una de las 5 regiones con mayor cantidad de población, mantener una distancia sería un gravísimo error de la Gobernadora y bueno es recordarles que “Los errores del gobernante, los pagan los partidos”.




