“Repelieron agresión”… argumenta SSP en homicidio de la Doctora Bertha

>> Pero no explican quién la mató.

Redacción Libertad

Poza Rica, Ver. — El intento de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Veracruz por explicar la muerte de la Dra. Bertha Burciaga Mora ha abierto más dudas que respuestas. Aunque la dependencia asegura que sus elementos “repelieron una agresión” durante una persecución en la autopista México–Tuxpan, en ningún momento aclara quién disparó el tiro que le quitó la vida a la médica.

El comunicado oficial emitido casi un día después de los lamentables hechos, describe un operativo derivado del robo de un vehículo, en el que presuntos delincuentes armados habrían detonado contra policías, provocando una reacción de los elementos de seguridad. Sin embargo, en medio de esa narrativa, dos mujeres —ajenas a los hechos— resultaron heridas, una de ellas perdiendo la vida.

La omisión es contundente: ¿Fue fuego cruzado o un disparo policial?

La SSP evita precisarlo. Utiliza términos como “resultaron heridas” y “repeler la agresión”, sin detallar trayectorias de disparo, distancias ni circunstancias específicas. Para especialistas en seguridad, este tipo de redacción no solo es ambigua, sino que también funciona como mecanismo para diluir responsabilidades.

Aún más, el mensaje institucional ha sido calificado como frío y distante. No hay mención directa a la víctima, no se ofrece una disculpa pública y tampoco se reconoce la posibilidad de un error en la actuación policial.

Mientras tanto, el gremio médico y la sociedad de Poza Rica exigen claridad. La propia Delegación del SNTSS confirmó el fallecimiento de la doctora, lo que ha intensificado la indignación ante un caso que podría no ser simplemente una víctima colateral, sino el resultado de una falla grave en los protocolos de uso de la fuerza.

La SSP informó que los elementos y armas involucradas fueron puestos a disposición de la autoridad competente, pero hasta ahora no hay resultados públicos de peritajes ni una versión técnica que esclarezca los hechos.

En un contexto donde la confianza en las instituciones de seguridad es frágil, el caso de la Dra. Bertha se convierte en una prueba crítica: ¿Fue una tragedia inevitable en medio del crimen… o un error que hoy se intenta justificar?

La respuesta sigue pendiente.