Granja de Jorge Alanís envenena Arroyo en Coatzintla

¡INFIERNO EN COATZINTLA!

: cinco años de PODREDUMBRE, SILENCIO y MUERTE

El candidato de Morena a la alcaldía, Jorge Alanís, es señalado como responsable de una de las peores crisis de salud ambiental en la historia reciente del municipio. Su empresa, el consorcio Alaro, lleva más de un lustro arrojando desechos tóxicos al Arroyo Cocineros… mientras la gente enferma, muere y las autoridades callan.

Coatzintla, Ver. – A la sombra de la impunidad y del poder político, una tragedia ambiental y humana se cocina —literalmente— entre excremento de cerdo, químicos letales y enfermedades sin freno. El Arroyo Cocineros, vital afluente que serpentea por colonias populosas como el fraccionamiento Olmecas, ha sido convertido en un canal de veneno por la granja porcina del consorcio Alaro, propiedad del hoy candidato de Morena, Jorge Alanís.

La comunidad lo grita desde hace años, pero nadie escucha. Huele a muerte. Se respira cáncer. Se bebe enfermedad. El agua negra arrastra restos orgánicos, heces y químicos industriales. Pero no hay clausuras, ni sanciones, ni justicia. Solo silencio. Un silencio tan espeso como el lodo infecto que baja por el arroyo.

Enfermedades, tumores, miedo… ¡y silencio comprado!

“Mi hermano murió de cáncer y vivía a unos metros del arroyo”, cuenta un vecino que prefiere no dar su nombre por miedo. No es el único. Hay más casos, más historias, más tumbas. Pero en Coatzintla, el miedo pesa más que el dolor. Y cuando el verdugo también es candidato, el silencio es supervivencia.

La ciencia lo confirma: ¡es un crimen ambiental!

El laboratorio Bio Matraz no deja lugar a dudas:

Altísima concentración de bacterias fecales como E. coli y Giardia lamblia.

Metales pesados y tóxicos en niveles peligrosos: hierro, aluminio, fluoruros y nitratos.

Presencia de aguas residuales sin tratamiento.

Una mezcla mortal que podría estar detrás del incremento de enfermedades gastrointestinales, infecciones crónicas y cánceres agresivos en la zona.

¡Cinco años envenenando Coatzintla y ahora quiere gobernarla!

Jorge Alanís, el mismo que ha permitido que su negocio siga vertiendo veneno al arroyo, hoy camina por las calles pidiendo el voto. ¿Con qué cara? ¿Con qué moral? ¿Con qué derecho?

Ninguna autoridad ha movido un solo dedo. Ni un acta, ni una clausura. Nada. ¿Coincidencia o complicidad? Todo apunta a una red de protección política, tejida desde el poder para blindar al empresario-candidato.

¡YA BASTA!

Coatzintla no puede seguir siendo el basurero tóxico de una granja millonaria. Exigimos:

Clausura inmediata de la granja porcina.

Reparación ecológica del arroyo y zonas afectadas.

Atención médica gratuita a las familias enfermas.

Justicia y castigo ejemplar al responsable.

Porque si Jorge Alanís contamina sin remordimiento, ¿qué no hará si llega al poder?