Sueños guajiros de “Mr. Moches” Domínguez, un lastre para Morena en Veracruz

>> El ex Diputado y ex alcalde de Papantla trasciende ambicionar con ser auditor del ORFIS.

Redacción Libertad

Xalapa, Ver.- Los sueños políticos y las aspiraciones desmedidas del subsecretario de Administración y Finanzas, Eric Domínguez Vázquez, ex alcalde de Papantla, han comenzado a generar incomodidad y preocupación dentro del gobierno de Morena en Veracruz.

Todo ello ocurre luego de las recientes declaraciones de la dirigente nacional morenista, Ariadna Montiel Reyes, quien advirtió que el partido aplicará filtros más estrictos para la selección de futuros candidatos y perfiles públicos, con el objetivo de evitar postulaciones de personajes “impresentables” que puedan dañar la imagen del movimiento y afectar electoralmente a la llamada Cuarta Transformación.

Las señales de alerta no tardaron en encenderse en Palacio de Gobierno en Xalapa. Y es que esta nueva política de control reputacional no solo alcanzaría a quienes aspiren a cargos de elección popular, sino también a funcionarios en funciones, escenario que habría colocado bajo la lupa política a Eric Domínguez, cuyas aspiraciones y presunta riqueza han sido motivo constante de cuestionamientos.

En semanas recientes, medios afines al ex alcalde comenzaron a impulsarlo como supuesto aspirante a la titularidad del Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS), generando tal ruido político que incluso la gobernadora Rocío Nahle García fue cuestionada públicamente sobre el tema durante una conferencia mañanera.

La mandataria estatal respondió tajante que Eric Domínguez actualmente desempeña la función para la cual fue designado y aseguró desconocer cualquier intención relacionada con el ORFIS, enfriando de inmediato las versiones que promovían su posible ascenso.

Tras el revuelo mediático y la aparente falta de respaldo político, los operadores y promotores que le habían construido una narrativa de “destape” guardaron silencio casi de inmediato.

Sin embargo, lo que sí habría generado el episodio fue una seria llamada de atención desde distintos sectores internos del propio gobierno estatal, donde funcionarios de alto nivel habrían advertido a la gobernadora sobre los riesgos políticos de seguir fortaleciendo a un personaje señalado reiteradamente por presuntos actos de corrupción y por supuestos vínculos indirectos con estructuras del crimen organizado.

Uno de los episodios que más preocupa dentro del círculo político es la cercanía que mantuvo con José Miguel Santoyo Hernández, ex comandante de la policía municipal de Papantla durante su administración, actualmente recluido y señalado por presuntos delitos relacionados con extorsión y generación de violencia en la zona norte del estado.

A ello se suman antecedentes políticos incómodos. En 2019, cuando Eric Domínguez fungía como diputado local y presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso, fue señalado públicamente por su compañero de bancada, José Magdaleno Rosales Torres, de presuntamente cobrar “moches” a alcaldes a cambio de “limpiar” cuentas públicas.

En aquel momento, Rosales Torres acusó que esas prácticas “iban en contra del proyecto de la Cuarta Transformación” y exigió su destitución inmediata de la Comisión de Vigilancia, al considerar que utilizaba el cargo para beneficios personales.

Dentro de Morena existe preocupación de que perfiles polémicos continúen desgastando la imagen del movimiento, especialmente en un contexto donde la dirigencia nacional busca fortalecer la credibilidad del partido y evitar repetir los vicios que durante décadas fueron atribuidos al viejo régimen priista.

Porque si algo inquieta actualmente a los estrategas políticos guindas, es que personajes con señalamientos públicos terminen convirtiéndose en símbolos del desgaste, la incongruencia y la pérdida de credibilidad que tanto ha criticado la propia 4T.

“Con gente así, mejor de lejitos. ¿Para qué atraer innecesariamente la atención de la dirigencia nacional, de la Presidencia o de la prensa?”, es la frase que comienza a tomar fuerza entre sectores de Morena preocupados por el costo político que podrían representar figuras como Eric Domínguez.